

La psiquiatra Marian Rojas Estapé explica que el cerebro adolescente es especialmente vulnerable a la sobreestimulación digital, ya que aún está en proceso de maduración.
Comprender este impacto nos permite acompañar mejor, educar con conciencia y formar hábitos digitales saludables.
Durante la adolescencia, el cerebro no ha terminado de desarrollarse, especialmente la corteza prefrontal, encargada de:
El autocontrol
La toma de decisiones
La planificación
La gestión de impulsos
Esto significa que los adolescentes no siempre pueden regular el uso del celular por sí solos, no por falta de voluntad, sino por maduración neurológica.
Marian Rojas Estapé habla frecuentemente de la dopamina, el neurotransmisor relacionado con el placer y la recompensa.
Las redes sociales están diseñadas para liberar dopamina constantemente: likes, mensajes, notificaciones, videos cortos.
El problema es que:
El cerebro se acostumbra a estímulos rápidos
Disminuye la tolerancia al aburrimiento
Cuesta más concentrarse en tareas largas como estudiar
👉 Resultado: menos paciencia, más impulsividad y menor atención.
El cerebro no es multitarea, aunque el adolescente lo crea. Cambiar constantemente entre celular, tareas y redes provoca:
Dificultad para concentrarse
Menor comprensión
Mayor cansancio mental
Rojas Estapé explica que esta hiperestimulación mantiene al cerebro en un estado de alerta constante, lo que afecta directamente el rendimiento académico.
👉 Menos tiempo de pantalla = más capacidad de atención real.
Las redes muestran versiones editadas e irreales de la vida. En un cerebro adolescente, esto puede generar:
Comparación constante
Baja autoestima
Ansiedad
Sensación de “no ser suficiente”
El cerebro interpreta estas comparaciones como amenazas emocionales, activando estrés y bloqueando el aprendizaje.
👉 Un adolescente emocionalmente saturado no puede aprender igual.
Dormir es clave para consolidar la memoria y regular las emociones. Sin embargo:
El uso del celular antes de dormir reduce la calidad del sueño
La luz azul afecta la producción de melatonina
El cerebro no logra “desconectarse”
Marian Rojas Estapé enfatiza que un cerebro cansado aprende menos, se irrita más y se concentra peor.
👉 Dormir bien es una herramienta académica y emocional.
La solución no es eliminar la tecnología, sino enseñar a usarla con conciencia.
Algunas estrategias saludables:
Establecer horarios sin celular
Crear espacios libres de pantallas (comidas, estudio)
Fomentar actividades físicas, sociales y creativas
Dialogar, no solo imponer reglas
👉 El objetivo es formar criterio, no dependencia.
En el Colegio México Americano tenemos la oportunidad de:
Fomentar el pensamiento crítico
Promover la atención profunda
Enseñar autocontrol y responsabilidad digital
Equilibrar tecnología con interacción humana
Aprender en dos idiomas, convivir, debatir y reflexionar fortalece áreas del cerebro que compiten directamente con la distracción digital.
El celular y las redes sociales no son el enemigo, pero el uso excesivo y sin guía sí impacta negativamente el cerebro adolescente.
Como explica Marian Rojas Estapé, educar la mente es clave para formar personas equilibradas, capaces de concentrarse, gestionar emociones y tomar buenas decisiones.
Cuando familia y colegio trabajan juntos, se crean jóvenes preparados no solo para el mundo digital, sino para la vida.